Mi llamada recibida por Dios para seguirle a El

unnamedYo soy Wilbert Colas de Haití, por la gracia y la bendición de Dios nací el 04/01/1981 en un pueblo muy humilde y muy católico, dónde la gente tiene mucha fe en Dios nuestro Creador. Este lugar se llama JEAN-RABEL, está en la provincia de Noroeste de Haití donde aprendí como seguir a Dios en la vida. Me siento contentísimo de tener la posibilidad de hablar un poco de la llamada recibida de Dios para servir a su Pueblo, puedo decirles que mi llamada la considero como la de Abraham. (Génesis 12).
Dios es la Persona principal que sabe lo que es bueno para sus hijos. Al recibir esta llamada:  con mucha humildad, respeto y determinación: Contesto al Señor “SI, Yo quiero servirte porque cada día me bendice con tu amor infinito y me enseña como vivir cada momento en la vida porque de nada me sirve ganar el mundo y perder a mi Dios, prefiero perder todo en el mundo y ganar la vida eterna haciendo el trabajo del Señor.”

Desde niñez resentí la llamada de Dios, pero con el tiempo he podido descubrir y discernir profundamente esta llamada, mi vocación tiene mucho que ver con mi pueblo porque hay muchas vocaciones donde los y las jóvenes se disponen a entregarse al servicio de Nuestro Padre. Para mí no hay una cosa más Grande hacer la voluntad de Dios y seguir a Él en todas circunstancias, esta vida que tenemos no es de nosotros, pero de Él. Mi vocación crece con la ayuda de mi Tía (Fleur Delisse una persona de Oración, de Fe y muy Carismática y mis padres también porque siempre me guían y me orientan en el buen camino de la vida para tomar las buenas decisiones).Pero lo grande de todo es cuando hubo una guerra civil en mi país y andaba en una zona peligrosa con mi tía, le dije: “¿Si nos matan?” Y me dijo, “No temas porque Dios esta aquí con nosotros y nada es imposible con Dios, hay que tener fe y esperanza para poder salir adelante.” Al crecer en la vida esas palabras de ella me animan mucho. Pues en este momento era niño y nunca he tenido miedo de salir con ella.

Esas palabras que Jesús había dicho a los discípulos en JUAN 4, 31-35 me animan mucho para poder seguir al Señor y sin pensar en las cosas de la tierra porque somos pasajeros, (por eso me considero como una hoja blanca y me dejo llevar por el viento del Espíritu Santo, donde me deja, me quedo para servirle con amor).
Me dedico a ser un servidor de Dios en todas las circunstancias de la vida, como dice en el Salmo 119,112: Incliné mi corazón a cumplir tus preceptos, siempre y totalmente.

Oren por mí para que el Señor siga iluminándome en la vida para poder enriquecer y nutrir mucho mas  la llamada recibida.
Les dejo este pasaje para que me ayuden a meditar las palabras del Señor: (1 Corintios 13, 1-13).
Muchas bendiciones para cada persona de nuestra Diócesis y para todos los hijos de Dios.

Wilbert Colas
Haitiano.

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